
La depresión no es signo de debilidad, es un trastorno del estado de ánimo que se caracteriza por sentir tristeza, pérdida de interés en actividades placenteras, cansancio y falta de energía.
Pueden aparecer sentimientos de culpa, irritabilidad, desesperanza, problemas de concentración y memoria, trastornos del sueño, falta de apetito, etc.
Estos síntomas están presentes durante casi todos los días y durante la mayor parte del día afectando en consecuencia a tus relaciones sociales, laborales, familiares…
Se trata de una enfermedad muy frecuente con tendencia a la cronicidad y las recaídas.
Existen diferentes tipos de depresión y en consecuencia el tratamiento dependerá de ello.
Acudir a terapia puede ayudarte puesto que te brindará un lugar seguro, de confianza donde recibirás comprensión y apoyo emocional. Al mismo tiempo desde un enfoque cognitivo conductual trabajaremos en la mejora de los síntomas y en comprender su significado, para poder cambiar aquello que pudiera desencadenar otros episodios.

