La adolescencia es un período de desarrollo y transición entre la niñez y la etapa adulta, donde se producen muchos cambios físicos y psicológicos. Es una fase en la que cobra vital importancia la relación con los iguales pero al mismo tiempo los adolescentes siguen necesitando del apoyo familiar. Se experimentan muchos cambios en los gustos e intereses personales y a menudo no se sienten comprendidos por los adultos. El cuestionamiento continuo de los límites familiares, de las normas sociales, etc., puede provocar en ellos y en su entorno sufrimiento.
La mayoría de la sintomatología forma parte del proceso madurativo sin embargo hay conductas que pueden perdurar y convertirse en futuros problemas. Por eso es de suma importancia abordarlo de manera adecuada para proteger la salud psicoemocional de los jóvenes.
Es también una etapa confusa para los padres o tutores, resultado de la alta exigencia emocional que suponen estas conductas. De modo que la colaboración con estos en la terapia es fundamental. Nos aportará más información y podremos dotar de herramientas y estrategias a los padres o tutores si fuera necesario.
Algunos motivos de consulta son; miedos , fobias, control de impulsos, consumo de alcohol y otras sustancias, problemas de identidad, autoestima, problemas relacionados con la alimentación, ansiedad, problemas académicos, etc.

